Sin duda, el aguacate ha sido el fruto estrella en 2018. Aunque su fama venía de antes, durante el último año se ha notado un verdadero ‘boom’ del aguacate en nuestro país. De hecho, se ha batido el récord de consumo: 74 millones de aguacates vendidos en 2018, un 35% más que el año anterior.

Pero no siempre ha sido así. Al igual que pasó en su día con el huevo, durante mucho tiempo fue un alimento vetado en las dietas bajas en calorías por su alto contenido en grasas. Sin embargo distintos estudios le rescataron del ostracismo y lo colocaron en el Top 10 de alimentos cardiosaludables.

Y es que más allá de la popularidad que ha alcanzado en redes sociales por protagonizar pedidas de mano, o del bombardeo de recetas con aguacate en Instagram; o de que te lo haya recomendado la vecina del quinto porque le ha ido divino para lo suyo ;), el aguacate debería estar en tu dieta de manera regular (si es que no lo está ya).

¿Por qué? Porque contiene nada más y nada menos que 25 nutrientes esenciales, algo de lo que no pueden presumir muchos alimentos. Del mismo modo, su valor nutritivo es muy elevado y tiene un calado en el organismo similar a los de la almendra, la oliva o la soja.

Aguacate: el enemigo de las grasas “malas”

Como hemos apuntado, aunque el aguacate es alto en calorías  (160 kcal. por cada 100 g.) y grasas (15 g. / 100 g.), la mayor parte proceden de ácidos grasos monoinsaturados (ácido oleico) que reducen el colesterol LDL (malo) y aumentan el colesterol HDL (bueno).

Además, los aguacates se encuentran entre las fuentes más ricas en vitaminas y minerales. En una porción de 100 g. podemos encontrar hasta 20 tipos: destacan el potasio (485 mg. / 100 g., similar al plátano), el fósforo y el magnesio; así como las vitaminas A, B, C, D, E y K.

En resumen, el aguacate es un fruto con grandes propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, además de ser un gran aliado para la piel y las uñas; los ojos, el corazón, los huesos o el sistema inmunológico. También contiene gran cantidad de fibra, que facilita la digestión y contribuye con una sensación de saciedad.

Del guacamole al “nicecream”

Otra de las cualidades que hacer del aguacate un fruto atemporal -y que le mantendrán como tendencia en 2019- es su gran versatilidad en la cocina.

Su textura cremosa y delicioso sabor al natural le capacitan para ser la estrella de los ‘fast breakfast’ saludables; una base de aguacate y aceite de oliva virgen extra y el ‘topping’ que más te guste: huevo, pepino, tomate, queso fresco, semillas de lino, etc. ¡Delicioso!

También va bien para acompañar vegetales, pescados o carnes; o para prepararlo como crema. Del mismo modo, puedes recurrir al clásico guacamole para un aperitivo o, si eres más atrevido, puedes sumarte al movimiento ‘smarfood’ y utilizarlo como sustituto de alimentos más grasos; desde el queso en ensaladas o de la mantequilla en postres; incluso de los huevos y la nata en los helados (llamados ‘nicecream).

Ya decidas comerlos de una u otra manera conviene seguir un consejo para tener el aguacate en su punto: si al sacudirlo se nota que el hueso del interior se mueve ligeramente está maduro y apto para el consumo. Además, si lo cortas y almacenas en el frigorífico retrasarás su oxidación rociándolo con algún cítrico (limón o lima).

No dudes en pasarte por la frutería de BM Supermercados para encontrar los mejores aguacates.