Es un producto bastante desconocido en nuestro país pero que tiene un mar de posibilidades. La ulva lactuca o alga marina comestible, más conocida con el descriptivo apelativo de ‘lechuga de mar, es un alimento que lleva muchos años integrado en la gastronomía de países como Japón, Corea o China, pero cada vez son más corrientes en platos occidentales.

Las algas –también conocidas como verduras de mar- destacan por su intenso sabor a mar, con una textura similar a plantas comestibles como la lechuga, y también por la gran variedad de nutrientes esenciales que aportan, según la Fundación Española de la Nutrición (FEN).

Son ricas en vitaminas A, B, Ácido fólico, C y E. También contienen gran cantidad de minerales: sodio, calcio, yodo, hierro y magnesio; además de una buena cantidad de proteínas y fibra.

Es un alimento bajo en ácidos grasos saturados y calorías por lo que se ha convertido en un producto muy recurrido para las dietas de adelgazamiento. A las algas se le atribuyen propiedades desintoxicantes, antioxidantes, astringentes, antivíricas, antiinflamatorias e inmunoprotectoras.

Algas en la cocina: una explosión de mar

La lista de algas comestibles es amplia, al menos existen unos 50 tipos que se usan en la cocina: las variedades nori, hijiki, kombu, arame o wakame son las más conocidas y utilizadas. También se usan para la obtención de diversos ingredientes, entre ellos el espesante o gelificante agar-agar, u otros productos como aceites y ácidos grasos omega 3.

El uso en la cocina de la lechuga de mar variará según la receta. Se comercializa sobre todo deshidratada, aunque también se puede encontrar al natural, y se puede incorporar en casi todas las comidas. Sin embargo, el uso más objetivo de las algas en la cocina es el de potenciar o mantener el gusto del mar en el plato.

Son muy versátiles. Las podremos usar en pastas, arroces, sopas, ensaladas, batidos o como acompañante a cualquier plato de carne o pescado. Incluso se puede hacer pan con ellas.

Una forma sencilla de incorporarlas a nuestra alimentación es a través de las ensaladas. Sin duda un irresistible plato es la ensalada marina que, aderezada al gusto, sorprenderá a los comensales.

En BM Supermercados puedes encontrar Lechuga de mar fresca en sal (150g) o Gracilaria fresca en sal (150g), que se conservan hasta 3 meses (refrigeradas entre 2 y 11℃) y deben sumergirse en agua antes de cocinar para desalar.