El besugo, la lubina y el lenguado son una opción nutricionalmente muy saludable durante todo el invierno (noviembre a marzo) y seguro que han sido el plato estrella en muchas mesas estas navidades. De hecho, son una opción muy recomendada para incluir en la dieta y compensar los excesos navideños.

El pescado es una fuente excelente de proteínas, tiene muy pocas calorías y la proporción de grasa es muy baja comparándola con otros alimentos básicos, como huevos, lácteos o carnes. Además, la excelente calidad de su grasa –mono y poliinsaturada en su mayor parte- tiene un efecto muy positivo en nuestra salud.

Conviene recordar que los pescados se dividen -atendiendo a la cantidad de su grasa- en  blancos, cuya grasa es menor del 2% (a este grupo pertenecen lubina, lenguado, merluza, rape, bacalao, mero, etc.); semigrasos o intermedios, con un porcentaje de grasa entre 2-6% (a este grupo pertenecen el besugo, rodaballo, trucha, etc.); y grasos, con más del 6% de grasa (bonito, atún, salmón, sardina, caballa, jurel, anchoas, congrio, anguila, lamprea, etc.).

COMPOSICIÓN NUTRICIONAL (por cada 100 g. de producto comestible)

Besugo, lubina y lenguado: ¿Cuál es la mejor opción?  

Podemos observar que las diferencias nutricionales son mínimas, excepto en el besugo. En este caso varía mucho la cantidad de grasa dependiendo de la época del año, y ahora, en invierno, es la época en la que más grasa acumula.

No obstante, lo importante no es la cantidad de grasa si no el tipo o calidad de la misma, predominando los ácidos grasos de la serie Omega 3. Esta grasa tiene un efecto antiagregante plaquetario (inhibe la formación de trombos), antinflamatorio y protector cardio-vascular.

En general, los tres pescados son una opción perfectamente válida y saludable.

En cuanto a la preparación, sin duda la mejor forma es al horno. En este tipo de pescados tiene muchos beneficios:

Nos permite una temperatura elevada y constante que nos da un aroma especial.

Se forma una corteza superficial en el alimento, que impide que se pierdan los nutrientes como vitaminas y minerales.

Esta corteza, impide que se pierda agua y el alimento queda muy jugoso y sin perder sabor.

Se cocina sin perder tampoco grasa y no es una forma culinaria que necesita añadir aporte calórico ni requiere abusos de guarniciones y condimentos.

En grupo UVESCO se cuida mucho el origen de los productos, la trazabilidad, el transporte y la manipulación de los mismos, para que llegue a los hogares con la máxima calidad y frescura. Pásate por la pescadería de BM Supermercados para comprobarlo.