Hay mil maneras de preparar el café para que nos refresque y nos dé vitalidad para afrontar un día caluroso. Te damos algunas ideas:

Café con hielo. Todo un clásico, y no por ello menos apetecible, que podemos preparar en casa o pedir en cualquier bar o restaurante si comemos fuera. ¿Has probado alguna vez a echar un chorrito de limón? Para muchos, combina fenomenal.

Cold Brew. Es una vuelta de tuerca para preparar el café frío y que cada vez se está poniendo más de moda. Este modo de preparación evita que haya que calentar el café para luego enfriarlo con hielo, etc., lo que para muchos expertos no tiene mucho sentido y le resta propiedades. Lo que propone esta modalidad es macerar o infusionar el café molido con agua a temperatura ambiente durante unas 24 horas y después dejarlo enfriar en la nevera otras tantas horas. ¿El resultado? Un café que conserva todas sus propiedades y su aroma, con el que preparar un rico café con hielo.

Frappé. Originario de Grecia, se trata de un café con hielo cubierto con abundante espuma y hecho  con café instantáneo. Esta idea ha servido de base para hacer los famosos frappucchinos, que puedes preparar con café y espuma de leche o helado. Los amantes del dulce pueden coronarlo, además, con nata montada y sirope del sabor que más guste o incluso con trocitos de galletas tipo Oreo. ¡Irresistible!

Con helado de vainilla. Para muchos es la mezcla perfecta, ya que su dulzor compensa el ácido del café solo. De hecho, el conocido como café affogato consiste exactamente en verter sobre una bola de helado de vainilla un sencillo café expresso. También puedes optar por algo más elaborado como un smoothie de café y vainilla, añadirle nata montada y cacao en polvo y presentarlo todo en una copa alta. ¡Será todo un éxito entre tus invitados!

Helado de café. Seguimos con la idea del helado. Pero esta vez te proponemos hacerlo de café y también de manera rápida y sencilla en casa. Para elaborarlo sin máquina, sólo necesitarás café instantáneo, agua, crema para batir y leche condensada. Cremoso y delicioso.

Granizado de café. Hay varias modalidades para prepararlo. Una de ellas es verter agua en un cazo junto a varias cucharadas de azúcar y dejarlo cocer para añadir después el café. Una vez que se tiene la mezcla, sólo hay que meterla en el congelador e ir rompiendo los cristales que se vayan formando hasta que adquiera textura de granizado… ¡Y listo!

Café frío vietnamita. Esta maravilla consiste en combinar la idea del café bombón a base de leche condensada con el frescor de un café con hielo.

¿Y si añadimos un poco de alcohol? No son pocas las modalidades que existen de preparar café a lo largo del mundo que apuestan por añadir un poco de “chispa”. Por ejemplo, el café helado a la caribeña se sirve con un chorrito de ron. También puedes probar el licor de café helado con brandy o algo mucho más moderno: el coffee tonic.