En muchas ocasiones, a la hora de cocinar, huimos de los rebozados ya que realmente no son la opción más adecuada para mantener una dieta saludable. Pero, ¿y si pudiéramos preparar nuestros propios rebozados para conseguir que sean más sanos y más sabrosos? La cosa cambia.

Para empezar, quizá conviene aclarar las diferencias entre empanados y rebozados, porque en ocasiones esta cuestión crea dudas. En primer lugar, podemos simplemente enharinar los alimentos para después freírlos. Si además los pasamos por huevo batido es como obtenemos la forma más clásica del rebozado. Y si como tercer paso decidiéramos añadir pan rallado, es cuando tendríamos nuestro empanado.

¿Y si cambiamos el pan?

Normalmente solemos utilizar el clásico pan rallado con harinas refinadas para realizar nuestros empanados. Puedes probar a cambiar el pan en tus rebozados por otras alternativas como el salvado de avena, diferentes semillas, quinoa… Gracias a esto, junto a otras formas de cocinado como sustituir freír por hornear, puedes lograr unas recetas mucho más saludables. Algunas alternativas a los métodos clásicos de empanados y rebozados son:

Sustituir el pan blanco por pan rallado integral o por opciones más originales como el panko: pan rallado al estilo japonés y con menos grasa.

Utilizar otros tipos de harinas diferentes a las de trigo y buenas para rebozar como la harina de garbanzos o de soja.

Recurrir a la tempura. Para hacer rebozados más ligeros y saludables se puede acudir a esta técnica característica de la cocina japonesa y perfecta para pescado, marisco y verduras.

Usar copos de maíz o avena triturados u otros cereales que pueden aportar más nutrientes y fibra. Puedes preparar por ejemplo un pollo con copos de avena y sésamo al horno o filetes de merluza rebozados en avena.

Pasarnos a los salvados de trigo, de avena, etc. El salvado es la capa externa del grano y contiene un gran valor nutricional. Por ejemplo, el salvado de trigo te aportará mucha más fibra que la harina integral de trigo. ¿Qué tal unos filetes de pollo o salmón rebozados con salvado?

Echar mano de la quinoa o el amaranto, productos cada vez más de moda para obtener recetas ricas y más sanas, aptos para celíacos y por supuesto, para rebozados. Existen recetas de, por ejemplo, langostinos rebozados en semillas de quinoa crudas.

Utilizar diferentes tipos de semillas: de sésamo, de lino, de girasol… Resultan perfectas para luchar contra el colesterol y las puedes usar para rebozar diferentes tipos de alimentos como hamburguesas vegetales, pescados…

Incorporar especias, flores o hierbas frescas para aportar un extra de sabor y conseguir un rebozado más aromático. Aquí entran en juego tus gustos y tu creatividad, porque las opciones son muy variadas: orégano, albahaca, perejil, cúrcuma, pimentón, hinojo, cebollino, salvia…

Como ves, tienes varias opciones a la hora de hacer rebozados y empanados diferentes. Y lo mejor es que casi todos los alimentos son susceptibles de esta preparación: hortalizas como las berenjenas, el calabacín o la calabaza; raíces como la zanahoria; carnes con un tiempo de cocción corto, o pescados como el salmón y el atún.

Además, siempre puedes recurrir a otras formas de cocinado como el horno y el wok que te ayudarán a utilizar menos aceite que en una sartén o en una freidora. En conclusión, los rebozados sanos sí son posibles. ¿Ahora nos crees? ¡Y recuerda que en BM Supermercados podrás encontrar todos los productos que necesites!