Nadie lo discute. El producto estrella del verano es el helado y afortunadamente todos podemos disfrutar de uno de estos pequeños placeres estivales. Sí, todos, porque ahora en el mercado podemos encontrar helados sin gluten, sin lactosa o helados especiales para diabéticos. Y en éste último grupo nos vamos a centrar hoy, para ver que hay otras maneras de saborear un helado.

Aptos para diabéticos

Los helados que encontramos habitualmente en las tiendas suelen llevar algunos componentes que las personas con diabetes no puedan consumir en exceso, por su alto contenido en azúcares simples. Sin embargo, cada vez encontramos más opciones alternativas. Productos especialmente pensados para ellos, con niveles de grasas y azucares más bajos de lo normal. Y esto también ocurre con las barras y cubiertas de helado que podemos encontrarlas bajas en carbohidratos.

Aun así, es muy importante que se lea detenidamente la composición del producto para asegurarnos de que es adecuado para nuestro organismo.

Sorbetes

Una buena alternativa al helado es el sorbete, ya que generalmente están hechos con ingredientes naturales y suelen contener menos azúcar que los helados comunes. Aun así, como siempre, conviene consultar la composición.

Yogures congelados

A caballo entre el helado y el sorbete está el yogur congelado. Otra forma de endulzarse que puede estar más en línea de lo que necesita nuestro organismo.

Hechos en casa

Sin duda, la opción más segura está en los postres caseros. Podemos elaborar nuestros propios helados y sorbetes con los ingredientes que sabemos nos sentarán bien. Helado de vainilla, chocolate, coco, banana, fresa… Sorbete de limón, mandarina, frambuesa… Y ¿por qué no probar con otros postres? Crema de limón, tarta de manzana o de queso, natillas o incluso flan.

Porque siempre podemos endulzarnos, solo hay que saber cómo.