Lo habitual es consumir cereales por la mañana, en el desayuno, ya que es un alimento que aporta mucha energía: tiene gran cantidad de hidratos de carbono, (alrededor del 60% por 100 g), y también aportan una buena cantidad de fibra (entre un 5 y un 10%), vitaminas (sobre todo del grupo B) y minerales (calcio, hierro, potasio, magnesio).

No obstante, los cereales tienen cada vez más aplicaciones en la cocina y sus posibilidades gastronómicas son extensas. Estas son algunas ideas para que los cereales salten del desayuno a la comida o la cena:

Úsalos para preparar tus rebozados. Sólo te tendrás que hacer con los típicos corn flakes que solemos comprar para el desayuno y machacarlos para conseguir la textura adecuada y después utilizarlos para rebozar por ejemplo unas pechugas de pollo previamente pasadas por harina y huevo. La textura súper crujiente que conseguirás te va a sorprender y seguro que les encanta sobre todo a los más “peques” de la casa. Aplica la misma técnica a las croquetas, fingers o nuggets de pollo, pescado…

“Bolitas” con un toque crunch. La idea de moler el copo de maíz también te puede valer para mezclarlo con otros ingredientes y hacer recetas con trufas o cubrir bolitas de chocolate o queso, piruletas para fiestas infantiles…

Tartas con base de cereales. Uno de los mejores ejemplos es la tarta de queso, ya que triturando el cereal (por ejemplo copos de avena molidos, cereales integrales si se quiere más fibra o con chocolate para un extra de dulzor) podrás sustituir las clásicas galletas o el bizcocho con las que se hace la base. Eso sí, los cereales no sólo tienen por qué servirte para la base, sino como decoración para la cobertura de chocolate o directamente para hacer un pastel, sustituyendo la harina por cereales.

Sushi diferente. Existen recetas originales para preparar sushi con sabores muy distintos a los tradicionales que están basadas en cereales y semillas. Ideas de recetas que puedes encontrar fácilmente: sushi de amaranto con quinoa, uramaki con aguacate y semillas de sésamo… ¿Quieres probar?

Al rico helado. Puedes prepararlo utilizando determinados ingredientes como leche, frutas y yogur, batiéndolo todo, añadiendo después cereales tostados y congelándolo. O si lo prefieres, los cereales pueden ser el complemento perfecto para un yogur o una macedonia de frutas.

Galletas de cereales. Fáciles de hacer y además les puedes añadir desde chocolate, a piñones, sésamo, pasas, canela, etc. A la hora de elegir el tipo de cereales, puedes optar por copos de cereales variados como avena, espelta y cebada.

Hamburguesas sin carne. Es cuestión de echarle un poco de imaginación y hacer hamburguesas “personalizadas” con, por ejemplo mijo y alguna hortaliza como la calabaza, avena con champiñones… ¡Experimentemos!

Como relleno de vegetales. Prueba a rellenar berenjenas o calabacines con algún cereal o semilla que te guste y con el que se complemente bien. ¿Qué tal berenjenas rellenas de quinoa o mijo?

Barritas de cereales. Son el snack perfecto para picar algo entre horas y conseguir energía antes de hacer alguna actividad física. ¡Y lo bueno es que también las puedes hacer caseras por ejemplo con copos de avena y sin que tengan exceso de azúcar!

Como guarnición para ensaladas. Convierte la clásica ensalada de lechuga y tomate en un plato original añadiendo ingredientes sanos como trigo sarraceno o quinoa.

¿Has visto todas las posibilidades que tienes? En BM Supermercados podrás hacerte con tus marcas y variedades favoritas de cereales. Aportarás a tu organismo los beneficios de la fibra y descubrirás que pueden ser mucho más que un simple desayuno.