Consumir cítricos tiene muchos beneficios para nuestro organismo, sobre todo por su alto contenido en vitamina C, un nutriente que destaca especialmente por su capacidad antioxidante. Incluir vitamina C en nuestra dieta es indispensable para favorecer la absorción del hierro. Además, mejora la actividad inmunitaria favoreciendo la resistencia a las infecciones. ¡Por algo nos han dicho desde pequeños que la vitamina C es buena para los catarros! De hecho, destaca por su efecto antihistamínico que permite aliviar los síntomas de resfriados y alergias.

Pero cuando hablamos de cítricos tendemos a pensar en mandarinas y naranjas, estas últimas generalmente preparadas en zumo, y dejamos a un lado otros cítricos como el pomelo o el limón. Son quizás los grandes olvidados de los cítricos, cuando en realidad tienen tantas propiedades o más que sus familiares de color naranja, aportando a nuestro organismo parte de los antioxidantes necesarios en nuestra dieta.

Tal y como nos recuerda la nutricionista Ainhoa Prat, se recomienda un consumo diario de 60 gramos de vitamina C, misma cantidad que contiene un pomelo, y muy cerca de la que nos aporta un limón, unos 50 gramos.

Por eso,el tradicional zumo de naranja en ayunas no es la única forma que tenemos de tomar nuestra dosis diaria de vitamina C. La verdad es que los cítricos tienen muchas posibilidades en la cocina, pero eso sí, es importante tener en cuenta que la vitamina C es termolábil, es decir que pierde fácilmente sus propiedades al cocinar o almacenar demasiado tiempo el alimento. Así nos lo indica nuestra coach nutricional que nos da las siguientes ideas para incluir los cítricos en nuestra dieta, especialmente el pomelo y el limón:

Agua con limón

Es un clásico que cada vez está más de moda. Son muchos los nutricionistas que aconsejan tomar un vaso de agua tibia con limón por las mañanas, en ayunas, por la cantidad de beneficios que aporta. Ayuda a eliminar líquidos, favorece el tránsito intestinal, depura el hígado, el riñón, la vesícula… ¡Es un perfecto desintoxicante para comenzar el día!

Desayuno

También hay otras alternativas para empezar el día con una buena dosis de vitamina C. ¿Qué te parece un smoothie de pomelo, limón y naranja?

Aliños

El aceite y el vinagre no son los únicos aliños posibles para nuestros platos. Prueba a utilizar limón y pomelo indistintamente para aliñar una ensalada o para condimentar un plato de cous-cous o de quinoa. ¡Sabroso y saludable!

Ensaladas

Y no solo como aliño. También podemos incluir gajos de pomelo en nuestras ensaladas, o añadirle un poco de ralladura de limón.

Postres

Si hay un lugar en el que los cítricos son bienvenidos es en la elaboración de recetas dulces. Podemos preparar cremas, gelatinas o tartas utilizando limón y pomelo. La ralladura de limón o su corteza, suele estar muy presente en la repostería, por ejemplo en los bizcochos, o puede servirnos para acompañar postres tan originales como este gin tonic con cuchara. Pero también puede ser el ingrediente principal: una crema de limón, una tarta, etc.

Y para los más golosos, os recomendamos esta receta de mandarina rellena de vainilla. ¡Para saborear la vitamina C!