Aunque pertenecen al grupo de los frutos secos y, al igual que ellos, su aporte calórico no es nada desdeñable, los pistachos son los que menos calorías contienen (541 Kcal por 100 grs) y los más ricos en proteínas (20,6 grs).

El aporte energético de los pistachos se debe a la gran cantidad de grasa que poseen (44,4 grs), aunque es un tipo de grasa beneficioso para nuestra salud. Es decir, contienen poca grasa saturada (5,5 grs) y elevada monoinsaturada (23,3 grs) y poliinsaturada (13,4 grs), con una gran riqueza en Omega 3.

Un fruto seco cardiosaludable

Además, son ricos en antioxidantes, ácido fólico y vitaminas (B1, B2, B6, A, E y Folatos), lo que también contribuye a disminuir la cantidad de colesterol total y mejora el colesterol ‘bueno’ HDL. Todo ello hace de los pistachos un buen alimento para prevenir los problemas cardio-vasculares.

Los pistachos, y en general todos los frutos secos, nos ayudan a luchar contra la obesidad, pues aunque tengan elevado aporte calórico, su energía es de baja disponibilidad y tienen un marcado efecto saciante gracias a la gran cantidad de fibra (6,5 grs) que poseen.

También destacan por su alto contenido en minerales: potasio (1.025 mgrs), fósforo (490 mgrs), magnesio (121 mgrs), calcio (107 mgrs), sodio (16 mgrs) y hierro (4,15 mgrs).

Como en otros alimentos, lo que hay que tener cuidado es a la cantidad ingerida. Podríamos recomendar 25 grs. entre horas, como un “snack saludable”, para ayudarnos a llegar con menos apetito, por ejemplo, a la cena.

En resumen, los pistachos son…

Buenos aliados contra el colesterol y las patologías cardio-vasculares: por el tipo de grasa mono y poilinsaturada que poseen, además de los antioxidantes.

Una fuente de calcio a tener en cuenta: son un buen apoyo o alternativa a los lácteos.

Saciantes: nos ayuda a luchar contra el sobrepeso (siempre que no nos pasemos de unos 25 grs./día)

Ideales para mejorar la función cognitiva: los niveles de Omega 3, calcio, vitamina B6, fósforo y yodo contribuyen al buen rendimiento cerebral.

Ideales para embarazadas: su riqueza en ácido fólico protege el tubo neural del feto, además ayudan a mitigar el síndrome pre-menstrual.