Para los paladares más gourmets, la posibilidad de disfrutar de diferentes quesos siempre es un placer. En esta ocasión te proponemos que pruebes el queso Nazareth light, un producto delicioso, pero con menos materia grasa (16%) y sal.

Viene de Bélgica, su proceso de curación es lento y artesanal en granjas familiares locales y además de ser versátil para todo tipo de recetas. Se puede comer solo, fundido, asado o gratinado.

El queso Nazareth tiene algo especial que te va a encantar: un característico sabor suave, dulce -que suele agradar a los más peques de la casa- y mantecoso y un toque de nuez que seguro notarás si lo usas rallado o fundido para tus platos. Lo distinguirás también por su corteza de color marrón oscuro y porque se comercializa en forma de barra, perfecto para cortarlo mejor.

Su proceso de elaboración se cuida mucho y, de hecho, para conseguir su alta calidad se dedican 3 o 4 meses de maduración y a los 15 días empiezan a encerarlo.

¿Para qué puedes utilizarlo?

Si al natural, cortado y acompañado de un poco de pan, ya está delicioso, si lo usas para incorporarlo a tus recetas, la experiencia culinaria es espectacular.

Existen muchas más posibilidades. De hecho, puede sustituir prácticamente a cualquier queso que lleve una receta… ¡deja volar tu imaginación!

Ensalada con langostinos y queso Nazareth light; suena bien ¿verdad? ¡Pues sabe mejor! Solo tienes que elaborar el aliño (mostaza, aceite, vinagre de vino, pimienta, sal y Sambal Oelek –un condimento muy picante a base de chiles-), cortar el queso en tiras y mezclarlo todo con lechuga, eneldo y los langostinos previamente cocidos. ¡Delicioso y sano!

Puedes encontrar queso Nazareth en todos los comercios de BM Supermercados y también en la tienda online.