Las nueces de macadamia son un fruto seco que crece en el árbol Macadamia tetraphylla, originario de Australia e Indonesia -por eso también se las conoce como nueces australianas-, aunque en la actualidad su cultivo se extiende también a Centroamérica, norte de Sudamérica o Sudáfrica, entre otros.

Es una variedad de nuez muy apreciada, no sólo por su sabor y textura: suave, crujiente y con un toque ligeramente cremoso, que puede recordar al anacardo, la avellana o almendra; sino también por su alto valor nutricional y los beneficios que aporta a la salud.

Lo primero que hay que tener en cuenta a la hora de consumirlas -como cualquier fruto seco- es hacerlo con moderación. Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda incluir frutos secos para llevar una dieta saludable, o la Fundación Española del Corazón (FEC) señala sus beneficios para el corazón, no se debe abusar de la ración de frutos secos recomendada al día: unos 20-30 g.

Con 5 nueces al día ya cuidas tú corazón

Al igual que otros frutos secos -como sus parientes los anacardos (a los que también se les llama ‘nueces de la India’) o los pistachos– las nueces de macadamia tienen un alto valor calórico (unas 800 kcal por cada 100 g) y un elevado contenido graso (75 g / 100 g).

No obstante, se encuentran dentro del grupo de los frutos secos cardiosaludables, ya que alrededor del 80% de las grasas son monoinsaturadas (ácido oleico y palmitoléico).

En general, la nuez es uno de los alimentos que más propiedades beneficiosas tiene para el corazón gracias a su alto contenido en Omega-3, que ayuda a controlar los niveles de colesterol LDL (colesterol ‘malo’) y de triglicéridos. Diversos estudios vinculan el consumo de entre 5 y 8 nueces al día (unos 30 g) para notar los efectos en la salud.

Sin embargo, aunque la nuez de macadamia es más calóricas que su pariente (la nuez común o de castilla), tienen un nivel más bajo de proteínas (10 g / 100 g) y carbohidratos (13 g / 100 g), y su aporte de vitamina B1 (tiamina) o manganeso es superior. Además, cerca del 60% de sus ácidos grasos son oleico, un porcentaje similar al de las aceitunas.

También es una fuente importante de hierro, zinc, cobre, calcio, fósforo, potasio y magnesio.

No sólo cuidan tu corazón

Además de su importante acción cardioprotectora, las nueces de macadamia tienen otras propiedades para la salud:

Antioxidante: contiene flavonoides que combaten los radicales libres y previenen el daño celular.

Efecto saciante: sus ácidos grasos aportan sensación de saciedad y reducen el apetito.

Antiinflamatorio: las grasas de las nueces actúan en equilibrio con las de Omega-6 y Omega-9 para regular la inflamación del cuerpo.

Mejora la digestión: ayuda al tracto intestinal gracias a su aporte de fibra (9 g / 100 g).

Ayuda a los huesos: son fuente natural de calcio, magnesio y potasio lo que previene la desmineralización ósea. Además, su contenido en Omega-7 previene la osteoporosis.