El anisakis es un parásito presente en algunos pescados que, al ser ingeridos por los humanos, puede causar molestias digestivas o incluso desencadenar una alergia. Pero no debemos asustarnos ni eliminar el pescado de nuestra dieta. ¡Todo lo contrario! Lo que tenemos que hacer es seguir unas pautas para prevenir la aparición de la anisakiasis o, en caso de llegar a padecerla, saber detectar los síntomas de la anisakiasis para ponerle solución.

La especie más afectada por el anisakis suele ser la merluza. Las que más riesgo conllevan de producir anisakiasis son aquellas que suelen consumirse crudas, marinadas o sin tratamiento de calor, como la anchoa (llamada en algunas zonas boquerón o bocarte), la sardina, la caballa, el arenque, el salmón o el bacalao. También  algunos crustáceos como la langosta o el cangrejo suelen causar episodios de anisakiasis, así como el pulpo la sepia o el calamar.

Sin embargo, para infectarse de anisakis, es necesario comer el pescado crudo o cocinado a bajas temperaturas. Por eso, una de las recomendaciones para prevenirlo es cocinar el pescado alcanzando 60ºC en el interior, especialmente si el pescado es fresco y no se ha congelado antes.

Otra forma de evitar la infección por anisakis es congelar previamente el pescado. Para una correcta congelación en casa, el frigorífico debe alcanzar una temperatura de -20 Cº o inferior y se debe mantener congelado al menos cinco días. Los únicos frigoríficos capaces de generar estas temperaturas tan bajas son los de tres estrellas (***) o superiores.

Es importante saber además que la cocción en el microondas no es garantía de seguridad puesto que no siempre se consigue una temperatura homogénea o superior a la recomendada (60ºC). Y ojo al prepararlo a la plancha, no siempre se termina de cocinar bien.

Así mismo, es recomendable limpiar bien el pescado y retirar las vísceras cuanto antes, bien al llegar a casa o bien en el momento de la compra, un servicio que puedes pedirnos en las pescaderías de BM.

¿Cómo sé si estoy infectado por anisakis?

Los síntomas de una infección por anisakis pueden ser digestivos o alérgicos, y siempre aparecen con rapidez, dentro de las primeras 12 horas después de la ingesta.

Desde el punto de vista digestivo, suele manifestarse con un fuerte dolor localizado en el abdomen y acompañado de náuseas y vómitos. Además suele dar unas décimas de fiebre.

Lo habitual es que los síntomas persistan tan solo unos días (una semana como mucho), pero en algunos casos puede llegar a prolongarse algo más.

Los síntomas alérgicos son menos habituales, solo aparecen en el 10% de los casos. Una erupción cutánea, dificultad para respirar, asma, leves urticarias o rinoconjutivitis.

¿Cuál es el tratamiento para el anisakis?

Generalmente,  basta con un tratamiento sintomático ya que con el tiempo la infección suele acabar desapareciendo sola. Antiácidos para las molestias intestinales y antihistamínicos o corticoides para los problemas alérgicos.