La historia se repite cada año: has cocinado para un regimiento (o aún tienes en la despensa reservas como para parar un tren) y no sabes qué hacer con tantas sobras navideñas. Tranquilo; aún queda alguna que otra celebración en la que echar toda la carne en el asador (en sentido literal :D), incluso puedes reutilizar algunos ingredientes ya cocinados para elaborar otros platos.

Antes de nada, lo ideal es calcular y ajustar al máximo la compra para no desperdiciar alimentos. Si aun así sobra comida, te damos algunas pistas en forma de receta para que tus platos tengan una segunda vida, tanto aquellos crudos como los que han pasado por los fogones.

¡Al congelador!

Lo primero que hay que tener en cuenta es la conservación de los alimentos sobrantes. En este caso, el congelador será tu mejor aliado en esta delicada tarea. Además, cada alimento tiene su forma óptima para conservarse y mantener intactas sus propiedades y sabor:

Carnes: Si están cocinadas, lo ideal es congelar la carne por un lado y las guarniciones y salsas por otro. Si son piezas enteras y grandes, se conservan mejor fileteadas y deshuesadas, así podemos descongelar sólo lo imprescindible. La carne no cocinada, puede aguantar de 3 a 5 días en el frigo y de 1 a 12 meses congelada, dependiendo del congelador y el tipo de carne: si es magra (hasta 12 meses) y si es grasa (hasta 6 meses).
Pescados y mariscos: Lo mejor es congelarlos desmigados, siempre retirando las espinas y la piel. Las piezas grandes también pueden ir fileteadas en raciones pequeñas, para usar únicamente lo necesario. En nevera pueden aguantar hasta 3 días (entre 0ºC y 4ºC), mientras que congelados pueden aguantar en buenas condiciones hasta 6 meses (-18ºC).
Entremeses: deshazte de panecillos y tartaletas (absorben humedad y pierden textura) y congela el ingrediente principal envuelto en papel film. Ten en cuenta que la mayoría de ingredientes típicos, como fiambres o embutidos,  no aguantan más de 5-6 días en nevera.

¿Y qué puedo hacer con ellos?

En crudo, un ingrediente clásico de la cocina de aprovechamiento son los restos de pescados y mariscos. Con ellos podemos elaborar una sopa de pescado -servida de paso en un rico pan de hogaza- de campeonato: incorpora las cabezas de langostinos, las espinas de la merluza o rape, el agua de las almejas o mejillones… ¡Cuántos más ingredientes marinos mejor!

Otra opción es que te lances a hacer un pudin de pescado y marisco. Bate unos 400 gramos de los restos de pescado y marisco, junto con 250 gramos de nata y otros 250 de salsa de tomate y una cucharada de mahonesa; y cocínalo al baño maría durante 30 minutos (usa un recipiente tipo pyrex, especial para horno).

Los huesos del jamón también son perfectos para elaborar fumets y caldos. Incluso si te ha sobrado alguna que otra loncha, puedes picarla y hacer unas sanas alcachofas rellenas de jamón (u otro embutido si te han sobrado entremeses).

Los postres, como turrones o chocolates, se conservan durante bastante tiempo sin frío. De hecho es mejor no conservarlos en la nevera, por la humedad y cambios de temperatura. Su caducidad ronda los 12-18 meses, ¡te sobra tiempo para elaborar con ellos ricos postres!

Te sugerimos un sorbete de turrón al champán. Solo tienes que triturar el turrón que te ha sobrado (unos 100 g.) y helado de avellana (500 g.) hasta obtener una crema; añadimos cava (100 g.) y servimos coronándolo con avellanas frescas troceadas (50 g.).

En BM Supermercados, además de encontrar todos los ingredientes que necesitas para tus celebraciones, te asesorarán sobre las cantidades a comprar según los comensales y todas las posibilidades que ofrecen los productos frescos.