Si buscas un pescado azul de temporada con el que enriquecer tu menú semanal, no dudes en lanzarte al galope a la caballa, conocida también como sarda, verdel, estornino o macarela. Es económico -abunda en el Mediterráneo y el Atlántico-, con una carne sabrosa y cargada de nutrientes, por lo que resulta una opción perfecta para una de las 3-4 raciones semanales de pescado que debemos introducir en nuestra dieta.

El beneficio más notable de la caballa es su gran concentración de ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA), que contribuyen de manera notable a cuidar nuestro sistema cardiovascular reduciendo los niveles de colesterol y triglicéridos.

Del mismo modo, como en la mayoría de pescados, la caballa o verdel es una gran fuente de proteínas (unos 20 g. por 100 g.), además de vitaminas y minerales. Entre las vitaminas destacan las del grupo B; B1, B2, B3, B6 y, sobre todo, B12, con una concentración de esta última mayor que en los huevos y la carne (unos 2,5 µg. / 100 g.).

La caballa o verdel es pescado graso que también aporta vitaminas liposolubles, como la vitamina A, que favorece el cuidado de mucosas, piel y otros tejidos; la vitamina D, que ayuda a la absorción del calcio; y la vitamina E, con una gran acción antioxidante.

En cuanto a los minerales, destacan el potasio (445 mg. / 100 g.), necesario para el sistema nervioso y la actividad muscular; fósforo, para unos huesos y dientes fuertes; magnesio, que contribuye al funcionamiento de los intestinos; o yodo, vital para la glándula tiroidea, entre otros.

La caballa en la cocina

Es muy apreciada por su sabrosa y consistente carne blanca. Además, admite multitud de recetas: asada al horno con ajo, cebollas y patatas; a la parrilla, acompañada de una salsa vinagreta; guisada con espárragos, habas y pimiento; frita y aderezada con una mezcla especias de especias al gusto, etc.

También es común encontrarla en conserva, siendo muy práctica para utilizar en ensaladas, bocadillos o tortillas (formas perfectas para introducir en la alimentación de los peques). Por otro lado, si se consume fresca admite prácticamente las mismas elaboraciones que las sardinas o anchoas.

Una receta tradicional con este pescado es la caballa con salsa bilbaína. Es muy fácil de preparar: simplemente hay que asar el pescado y acompañarlo con una salsa elaborada a base de ajo, aceite de oliva, guindillas, perejil y vinagre.

Otra opción es una rica caballa marinada al estilo nórdico. Solo hay que limpiar el pescado y macerarlo unas 24/48h con especias al gusto y una mezcla de sal y azúcar. También se puede marinar en vinagre o escabeche; o usar zumo de cítricos, aceite o vino blanco, para que el pescado adquiera un toque diferente.

Cualquiera que sea el modo en el que vayas a preparar la caballa, no dudes en consultar en la pescadería de BM Supermercados para que te asesoren sobre este rico y nutritivo pescado.