El espárrago es uno de los alimentos más saludables que se pueden encontrar en el supermercado y desde la antigüedad es conocido por sus múltiples propiedades beneficiosas para la salud.

Los espárragos son los tallos jóvenes de la esparraguera, una planta herbácea de la familia de las liláceas, y están enmarcados dentro de la categoría de verduras y hortalizas.  Su origen y consumo se remonta al antiguo Egipto, siendo los griegos y los romanos los que extendieron su cultivo por el Mediterráneo y por toda Europa.

Hay dos tipos de espárragos, los blancos y los verdes (a los silvestres se llaman trigueros). Ambas variedades son la misma planta, pero se diferencian en las distintas fases de su recolección:

El espárrago blanco: ha crecido dentro de la tierra y aún no ha salido al exterior (brote joven).

El espárrago verde: ha salido al exterior y ha estado expuesto al sol. Esta exposición desencadena la fotosíntesis (o función clorofílica) con lo que adquiere un color verde.

Además de los espárragos blancos y verdes existe otra variedad de espárrago con un color ligeramente morado, y cuyo sabor es un poco más dulce. Este color se debe a la antocianina, un pigmento que también está presente en otras frutas y hortalizas en las que predomina este color: grosellas, uvas, cerezas, remolacha, etc.

Nutricionalmente son prácticamente idénticos, aunque los verdes son ligeramente más ricos en minerales y antioxidantes. En cuanto al sabor, el espárrago blanco es más suave y el verde más intenso.

Recolección de espárrago blanco

Aunque podemos consumirlos y encontrarlos en conserva durante todo el año, tanto la variedad de espárragos blancos, como verdes, lo mejor es consumirlos de temporada.

La etapa de recolección es de marzo a mayo. Es en esta época encontramos los espárragos blancos naturales de Navarra en todos los BM Supermercados.

Composición nutricional (por 100 grs)

Los espárragos tienen muy pocas calorías, entre 18-21 kcal, y un 0% de materia grasa. También es un alimento bajo en hidratos de carbono, apenas tiene un 2%. Además poseen un 94% de agua, por lo que su efecto diurético es notable.

Es una de las hortalizas más ricas en proteínas, con un 2,2%, y también tiene una gran concentración de fibra: entre 1,5 y 2 grs.

En cuanto a las vitaminas y minerales, los espárragos poseen una gran concentración de vitamina E (2,5 mgr), tiamina (B1: 0,12 mgr), riboflavina (B2: 0,13 mgr), niacina (B3: 1,4 mgr), vitamina C (26 mgr), folatos (30 µgr), potasio (207 mgr) o fósforo (59 mgr), entre otros ya en menor cantidad.

Los espárragos también contienen inulina y oligofructosa, que son prebióticos que favorecen el crecimiento en el colon de flora beneficiosa, como las bifidobacteria y evitan el crecimiento de otra flora dañina.

Además, también tienen lignanos y flavonoides, que diversos estudios los asocian con una protección contra el cáncer de mama y próstata.

¿Por qué cambia el olor de la orina?

A modo de anécdota, hay que comentar la capacidad de esta hortaliza para alterar el olor de la orina. Cualquiera que haya tomado espárragos sabe que la orina adquiere después un olor característico.

Esta particularidad se debe a la asparragina, una sustancia que forma parte de su aceite esencial volátil, que al metabolizarse en el organismo forma metanotiol. Este elemento se expulsa por la orina y es el causante de ese fuerte olor.

¡Disfrútalos a tu manera!

La manera habitual de comerlos es cocidos o a la plancha y se pueden acompañar de mil maneras: con jamón, salmón, crema de queso, vinagreta, mayonesa… ¡Existen múltiples recetas!

A la hora de cocinar, hay que tener en cuenta la forma correcta de lavar y cocer los espárragos: sobre todo no te olvides de retirar el trozo de tallo más fibroso.

Para resumir…

Los espárragos naturales -ya sean blancos o verdes- tienen prácticamente la misma composición nutricional.

Tienen efecto diurético y dan un olor característico a la orina.

Son ideales para personas con obesidad, diabetes o colesterol alto.

Favorecen la flora intestinal beneficiosa, por su riqueza en prebióticos.