La lombarda es una de las hortalizas invernales más llamativas. El intenso color morado o rojizo de esta variedad de col o repollo -pertenece a la familia de las brasicáceas o crucíferas– le confiere un atractivo especial y acapara miradas en el mostrador de verduras frescas de BM Supermercados de noviembre a marzo.

Asimismo, el sabor dulce de la lombarda combina bien con multitud de ingredientes y su bajo contenido calórico hace que sea una acertada opción para aligerar asados o bien como entrante previo para contrarrestar los platos principales en celebraciones navideñas, por ejemplo.

La hortaliza de la Navidad

Sí, la lombarda es un plato estrella de la Navidad. De hecho es muy típica en Madrid (hace dos siglos se la conocía aquí como “el pavo de la huerta”) y también en muchas zonas de Castilla y León. La receta más tradicional incluye manzana, pasas y piñones; un plato que puede hacer buenas migas con un delicioso pavo, capón o pularda ¿A ti también se te hace la boca agua, verdad? 😉

El origen de la lombarda se circunscribe a las regiones del Mediterráneo y su cultivo se remonta a la época egipcia. Aunque fueron los griegos y romanos los que extendieron su cultivo y consumo. Además, aprovecharon al máximo sus usos culinarios y medicinales ya que descubrieron pronto que es una hortaliza cargada de vitaminas y minerales esenciales.

Fuente de fibra y antioxidante

La lombarda es conocida por ser un alimento rico en fibra (2,5 g. por 100 g.), así que tiene una gran capacidad para regular el transito; y también por aportar una buena dosis de vitamina C (55 mg./100 g.; un 68.8% de la Cantidad Diaria Recomendada o CDR).

Además de ser baja en calorías e hidratos de carbono (apenas 22 kcal/100 g.), y lucir un 0% de colesterol, la lombarda está cargada de vitaminas del grupo B (B1-tiamina; B2-riboflavina; B3-niacina; B6-piridoxina) y vitamina E (0,2 mg./100g.; 1.7% CDR), lo que la confiere importantes efectos antioxidantes.

En cuanto a los minerales, sobresale el aporte de calcio (60 mg./100 g.; 7.5% CDR), potasio (250 mg./100 g.; 12.5% CDR), hierro (0,4 mg.; 2.9% CDR) y magnesio (9 mg.; 2.4% CDR) que la lombarda hace a nuestro organismo; elementos indispensables para músculos y huesos, entre otros.

El poder de la verdura morada  

Estos son algunos de los efectos beneficiosos de la lombarda:

Protege la vista: La antocianina, además de ser responsable del color de la lombarda, protege los capilares de la retina. Está indicada para diabéticos.

Previene enfermedades cardiovasculares: Los flavonoides protegen los vasos sanguíneos y el corazón. Es buena para controlar la hipertensión.

Cuida el estómago: Contiene glutamina, un eficaz antiácido natural que previene los trastornos estomacales. Del mismo modo, su alto contenido en fibra (celulosa) y azufre pueden causar molestias digestivas (mejor consumirla en crudo que cocida).

Favorece el sistema inmune: Sus vitaminas estimulan los glóbulos blancos.

Depurativa: El potasio y azufre que tiene esta col la confieren propiedades diuréticas.

Aliada en el embarazo: Contiene ácido fólico, esencial para el crecimiento del feto y prevenir la diabetes gestacionales.

En la cocina

La lombarda se puede consumir cruda. Lo más sencillo y habitual es rallarla sobre una ensalada (al estilo coleslaw alemán), acompañada de una vinagreta (truco: dejarla macerar un par de horas en frío).

También se puede cocer o gratinar, generalmente. En este caso, para evitar que se escapen sus vitaminas y nutrientes, lo mejor es no pasarse de 40 minutos a fuego lento. Se puede acompañar de patatas asadas, carne, pescado, cebolla, frutos secos

Como apuntamos antes, la Lombarda es un plato destacado en Nochebuena. La versión madrileña más típica está cocinada con cebolla, aceite, manzana reineta, tocino, azúcar, sal y pimienta, aunque también hay distintas versiones (según los gustos), que incluyen pera. Te proponemos una fusión de “tierra y mar” para estas fiestas: Mejillones con lombarda y pimiento salado.

Ya sea para prepararla de una u otra manera, encontraras las mejores lombardas en BM Supermercados.