El pimiento es una hortaliza que se presenta de varias formas, colores y sabores. Aunque se pueden encontrar durante todo el año gracias a los invernaderos, su temporada natural son los meses de verano y otoño (julio a octubre).

Procede de una planta de la familia de las solanáceas, como el tomate y la berenjena. Su origen está en Centroamérica –donde lo conocen como chili– y su introducción en Europa llegó con las primeras exploraciones del s. XV, donde comenzó a emplearse como complemento o sustituto de la pimienta negra.

¿Qué hace especial al pimiento?

No cabe duda de que el pimiento es una de las verduras más habituales en la dieta mediterránea, ¿sabes por qué? ¡Exacto!, porque es una hortaliza cargada de nutrientes, con un bajo valor energético (unas 30 kcal /100 g.) y que apenas aporta grasas.

Destaca por su contenido en agua (más del 90% de su peso), fibra, minerales y vitaminas. Mención especial merece su alto aporte de vitamina C (hasta tres veces más que las naranjas), sobre todo los pimientos rojos consumidos en crudo (en ensaladas, por ejemplo). Este componente también es vital para mejorar la absorción del hierro.

Además, son una buena fuente de carotenos, vitamina A, así como de minerales, entre ellos el potasio (actividad muscular), magnesio (sistema nervioso) y fósforo (formación de huesos y dientes).

Dulces o picantes; rojos, verdes o amarillos

Los pimientos se pueden clasificar en dos grandes grupos:

  • Por su sabor: hay pimientos dulces (italiano, morrón, etc.) y picantes (guindillas, del piquillo, de padrón, etc.). Esto depende de su contenido en capsaicina, una sustancia que además de aportar el sabor picante, acelera el metabolismo y la quema de grasas (aunque también puede ser irritante para personas con el estómago delicado).
  • Por su color: existen pimientos rojos, amarillos, naranjas y verdes. Esto depende de su grado de maduración. También da pistas sobre determinados componentes: los rojos, por ejemplo, son más ricos en betacarotenos; los amarillos y anaranjados tienen más vitamina C; mientras que los verdes destacan por su contenido en fibra.

Además, se pueden encontrar distintas clasificaciones de pimientos por su forma, tamaño o uso gastronómico. La elección de uno u otro dependerá del tipo de receta y los gustos personales de cada uno.

Pimientos en la cocina

El primer punto a tener en cuenta al emplearlos en una receta es su carnosidad. Los más carnosos se usan habitualmente para asar, rellenar o para ensaladas. Por ejemplo, una ensalada de pimiento tricolor con atún y cebolla -aliñada con aceite de oliva virgen extra, zumo de limón, sal y pimienta-. Los menos carnosos, alargados y finos, por su parte, suelen utilizarse para freír, encurtir o secar en ristras (pimiento choricero, guindilla, cayena, etc.).

Asimismo, las variedades dulces van mejor en ensaladas, gazpachos, asados, guisos, fritos o salteados; mientras que los picantes suelen emplearse mejor como condimento o especia en forma de pimentón picante (¡Atención! Si a la hora de elegir ves que el pimiento tiene tres protuberancias en la parte inferior, su sabor será más dulce. Si tiene cuatro será más amargo, por lo que se recomienda asarlo).

Sin duda, asado al horno es la manera más saludable de prepararlos, ya que fritos absorben mucho aceite. Una vez asados se pueden hacer salsas, purés o pueden servir de acompañamiento para carnes o pescados.

Puedes elaborar estas recetas con el tipo de pimiento que más te guste:

Piquillos rellenos de conejo guisado

Chuleta empanada con puré de piquillos

En BM Supermercados podrás encontrar todas las variedades de pimientos que necesites para elaborar ricos y saludables platos con los que sorprender a los tuyos.