Los protectores solares son una gama de productos de cuidado personal que ofrecen protección contra los rayos UVB y los rayos UVA. Estos dos tipos de radiación solar son muy dañinas para la piel tanto a corto como a largo plazo, pudiendo desencadenar hiperpigmentación (manchas), fotoenvejecimiento, fotosensibilización, inmunosupresión y hasta cáncer de piel.

Por ello, es de vital importancia elegir el protector solar adecuado y usarlo correctamente. Si sigues estos 10 consejos esta tarea será tan fácil como turbarse a tomar el sol:

  1. Te en cuenta la ‘memoria’ de la piel: la salud debe estar por encima del concepto estético del bronceado. Hay que tener en cuenta que el daño solar es acumulativo desde la niñez.
  2. Usa protección solar a diario: tanto en la ciudad, como en la playa, en el agua o en la montaña, tenemos que protegernos.
  3. Se prudente: ni siquiera las protecciones más eficaces garantizan una protección total frente a los riesgos que la radiación solar supone para nuestra salud.
  4. Elige un protector adecuado a tu piel: las personas con pieles cuyo fototipo es más claro, así como los niños, deben elegir una crema solar con factor de protección 50. Pieles más oscuras podrían elegir una protección 30 pero, aun siendo morenos, la protección no debería estar por debajo de 15.
  5. Se generoso: no hay que escatimar con la cantidad de fotoprotector (sin pasarno) y no olvidarse de las zonas más sensibles: cuero cabelludo, cara, cuello, espalda, orejas, incluso el dorso del pie.
  6. Úsalas 30 minutos antes de exponerte al sol: hay que aplicarse el proyector unos minutos antes de la exposición para que la piel la ‘absorba’ y repetir la aplicación cada dos horas, ya que pierde eficacia con el roce de la arena, ropa, toalla, pareo, sudor, agua, etc.
  7. Ten cuidado con los bronceadores: Los bronceadores no son fotoprotectores, en realidad son sólo cosméticos que intensifican el bronceado, ¡no protegen!
  8. ¿Crema o aceite? Si ambos tienen el mismo SPF da igual: puedes usar aceite en pieles o zonas del cuerpo más secas y emulsiones o cremas más ligeras en pieles grasas. Hay fotoprotectores libres de grasa, para pieles con acné.
  9. Usa filtros físicos si tienes la piel muy blanca: los fotoprotectores pueden llevar filtros físicos, químicos y una mezcla de ambos. Los filtros físicos, también llamados pantallas solares (óxido de hierro, dióxido de titanio, mica, caolín y talco), resultan ideales para pieles muy blancas y niños menores de tres años.
  10. Y filtros químicos si tienes la piel muy sensible: los filtros químicos, también llamados orgánicos (mexoryl, cianatos, tinisorb, PABA, benzofenonas), son cosméticamente más agradables, aunque en pieles muy atópicas o muy sensibles, así como en niños muy pequeños, podrían producir alguna alergia. Tardan 30 minutos en actuar.

Los más extendidos son los filtros químicos y gran cantidad de fotoprotectores llevan una mezcla de los dos.

Y por último, os recordamos algunos consejos médicos de protección frente al sol y el calor:

Evitar el sol del mediodía

Protegerse con camiseta de algodón, gorros o viseras,

Beber líquidos en abundancia

Utilizar gafas de sol homologadas

Tras la exposición solar utilizar una crema hidratante de piel (After Sun)

Visitar al dermatólogo, en especial ante la aparición o cambios en manchas, pecas, lunares, etc.

Atentos a las medicaciones que aumenten la fotosensibildad. Consulta a tu médico ante la duda.

¡Disfruta del verano de forma saludable!