El agua es la base de la vida: un recurso indispensable para el funcionamiento de nuestro organismo e ingrediente esencial en una dieta saludable. Hidratarse con agua mineral natural es siempre una opción saludable.

El primer mandamiento de una vida saludable es llevar una correcta hidratación. Hay que beber agua de manera constante para un correcto funcionamiento de nuestro organismo: ten en cuenta que somos un 60% agua y perdemos en torno a 2 litros al día, así que hay que reponer esa agua perdida si no queremos sufrir deshidratación.

De hecho, muchas veces no somos conscientes de que necesitamos beber continuamente y no debemos esperar a sentirnos sedientos para recurrir al líquido elemento: ¡la sed es un primer síntoma de deshidratación! Lo recomendable es tomar el contenido de un botellín pequeño (33cl.) cada dos horas (ya que asimilamos como máximo unos 80cl. de líquido a la hora), y siempre a pequeños sorbos y manteniéndola a una temperatura ambiente.

Uno de los inconvenientes que tenemos los humanos -no así los dromedarios y camellos, por ejemplo- es que no tenemos la capacidad para almacenar agua, y para mantener ese equilibrio hídrico al que hacíamos referencia tenemos que tener una fuente de agua a mano.

También podemos cubrir nuestras necesidades de líquido a través de alimentos ricos en agua, pero sin duda beber agua es la mejor opción para mantenerse hidratado y disfrutar de todos los beneficios que nos aporta:

  • Mantiene la salud celular.
  • Ayuda a la asimilación de nutrientes.
  • Participa en la eliminación de residuos.
  • Regula la temperatura corporal.
  • Activa el metabolismoy la quema de calorías, etc.

Agua mineral natural: ¡ven a mi vera!

Ten cerca una botella de agua mineral natural: es un producto alimentario que puedes encontrar en nuestros supermercados (el 96% del agua envasada que se comercializa en España). Sin duda es una opción práctica y saludable para mantenerse correctamente hidratado, ya que puedes disfrutar de ella en cualquier momento y lugar y es 100% natural y con 0% calorías.

Este tipo de agua goza de una gran pureza y llega hasta los estantes de nuestros supermercados sin sufrir alteraciones en su composición natural, que está enriquecida por los compuestos minerales presentes en los depósitos fluviales donde descansa. Es decir: no lleva ningún proceso de esterilización. Llega a ti directamente del acuífero, con las mismas propiedades. Es lo que la distingue de las aguas envasadas y la hace un producto único.

De este modo, el agua mineral natural aporta los oligoelementos y minerales exactos para un correcto funcionamiento del organismo: calcio, magnesio o flúor, entre otros. La gran mayoría de marcas comercializadas en nuestro país son de mineralización débil o muy débil, según la OCU. De hecho, son aguas aptas para la preparación de alimentos infantiles y también para dietas especiales, como las bajas en sodio (menos de 20 mg/litro).