¿Estas preparando la bolsa para la playa o la piscina? ¡No te olvides de meter un buen protector solar! Aunque el organismo tiene una forma natural de defenderse de los efectos del sol (sintetiza melanina), es fundamental contar con un aliado para protegernos mejor de la incidencia de los rayos ultravioleta en la piel.

También podemos contribuir a esa protección mediante una alimentación sana y orientada a ello. Hay alimentos ricos en betacarotenos o provitamina A, que ayudarán a la síntesis de la melanina, y en antioxidantes, que luchan contra los radicales libres producidos por la exposición al sol. En este sentido, las frutas y verduras ‘coloreadas’, como tomates, zanahorias, calabazas, fresas, mangos, frutos rojos y espinacas, serán de gran ayuda. Pero tomar estos alimentos no basta para protegernos…

Aquí es donde entran en juego las cremas solares, cuyo uso en verano es recomendable a diario e incluso en días nublados, y no sólo cuando tomemos el sol en la playa sino también paseando por la ciudad o realizando cualquier actividad al aire libre. No hay que olvidar que la incidencia de los rayos UVB y UVA en nuestra latitud es mayor en primavera y el verano, ya que llegan de manera más perpendicular que en otras épocas del año.

Pero ¿qué nivel de protección elegir?

Cada individuo tiene una capacidad diferente para protegerse del sol según su fototipo, que la escala Fitzpatrick clasifica en seis tipos:

FOTOTIPO I y II: Piel, ojos y cabello muy claros, no se broncean y siempre se queman.

FOTOTIPO III: Piel ligeramente morena, pero también se queman.

FOTOTIPO IV: Piel morena. Propios de zonas mediterráneas, raramente se queman.

FOTOTIPO V: Piel morena oscura. Difícilmente se queman.

FOTOTIPO VI: Las personas más protegidas de raza negra. Nunca se queman.

Por lo tanto, el fototipo determina la media de fotoprotección que debemos elegir. El factor de protección solar aparece en las cremas solares con las siglas SPF y mide el tiempo en el que ese fotoprotector aumenta la capacidad de nuestra piel de defenderse del sol antes de enrojecerse.

Cuanto más bajo es el fototipo, más elevada debe ser la protección. Así, los fototipos más claros y los niños deben elegir un SPF 50, pieles más oscuras podrían elegir un SPF 30 pero, aun siendo morenos, el factor de protección no debería estar por debajo de 15.

Una vez seleccionada la medida necesaria para tu tipo de piel debes elegir la crema solar que más te gusta teniendo en cuenta su capacidad de conservar las propiedades, capacidad de fijarse a la piel y resistir el roce, resistencia al agua, tolerabilidad, ausencia de reacciones e hipoalergénicos y facilidad de aplicación.

En BM Supermercados, tanto en la sección de parafarmacia como de perfumería, encontrarás un completo surtido de cremas solares para que elijas la que más se ajuste a tus gustos y necesidades. Y no olvides, disfruta saludablemente del verano.