Enero es el mes del remordimiento: te has pesado tras las cenas y comidas de Navidad y Año Nuevo y has descubierto que se te han juntado unos invitados no deseados, ¿verdad? Si no te has podido resistir a los sabrosos manjares que desfilaban delante de ti (ni has seguido nuestros consejos para que nuestra figura sobreviva a la Navidad), tenemos la solución definitiva: ¡machaca los kilos de más con fitness boxing!

No te alarmes, no te pedimos que te conviertas en Rocky y te subas al ring a ‘chocar los puños’ con otro adversario. El fitness boxing consiste sólo en repetir los movimientos clásicos de este deporte de contacto: golpes directos, ganchos, juego de pies, amagos, defensa, golpeo en saco, etc. Es decir, aprovechar todo su potencial ‘quema-grasa’ y de tonificación muscular… Sin el inconveniente de golpearse con otra persona, claro. 🙂

Destierra la idea de que es una disciplina solo para grandullones. ¡Para nada tienes que ser un Ali o Tyson! De hecho, se ha popularizado entre hombres y mujeres por igual,  independientemente de su físico. Solo hay que tener constancia (como en cualquier ejercicio) y entrenar (si es posible bajo la supervisión de un entrenador especializado) teniendo en cuenta la capacidad de cada uno.

¡A sudar la camiseta!

Lo primero que hay que tener en cuenta es que, con el fitness boxeo realizarás sobre todo más trabajo cardiovascular o de resistencia que de fuerza, aunque también puedes combinar ambos si quieres ganar más masa muscular.

El entrenamiento se basa en dos partes: calentamiento y entrenamiento/boxeo, a los que hay que añadir -como siempre- unos minutos finales para los estiramientos. Lo habitual es comenzar con sesiones de 30 minutos durante tres días a la semana y aumentarlas a 1 hora en función de la respuesta del cuerpo.

Comienza realizando una tabla de ejercicios de alta intensidad o HIIT durante 10-15 minutos: comba, abdominales, sentadillas, flexiones, carrera, etc. En este tramo se queman muchas calorías (más de 800 kcal. por cada hora). Puedes ampliar su duración si tu nivel físico lo permite.

Después viene el entrenamiento de boxeo propiamente dicho. Hay muchas rutinas, movimientos y técnicas de boxeo que puedes practicar, entre ellas el boxeo en sombra o shadow boxing, que básicamente es ‘pegar al aire’ combinando golpes, desplazamientos, guardias, etc. También el golpeo a saco, en el que se utiliza además el peso del propio cuerpo para realizar los golpes.

Otra alternativa interesante y divertida, es el Boxing Dance, en la que se mezclan baile, fitness y ejercicios propios del boxeo. ¡Incluso puedes ponerte en forma jugando!