La transpiración o sudoración es un mecanismo fisiológico que se activa para combatir el incremento de la temperatura corporal provocada por una temperatura ambiental elevada, la realización de una actividad física intensa o un momento de tensión psicológica.

Es decir, el cuerpo regula su temperatura mediante la evaporación del sudor, fluido compuesto principalmente por agua (98%) y sales minerales. Por lo tanto, la sudoración por sí misma no elimina grasa, que es lo que realmente adelgaza.

Aunque es cierto que objetivamente sudando se pierde peso, ese descenso de masa corporal es temporal, ya que lo que el organismo elimina realmente es agua que hay que reponer durante y después del ejercicio, sobre todo cuando se practica deporte en verano.

Una persona adulta puede perder de media alrededor de 1,5 litros de agua durante una sesión de 1 hora de ejercicio. Teniendo en cuenta que hay que reemplazar al menos el 80% de pérdida de líquido, con la hidratación se recupera prácticamente todo el peso eliminado con el sudor.

Una sudadera tampoco te ayudará a adelgazar

Si se realiza un ejercicio que requiere un gran esfuerzo físico, tanto muscular como aérobico, como puede ser la carrera de fondo, natación, ciclismo, spinning, aerobic o crossfit, es lógico que se quemen más calorías y grasa. Esa energía consumida provocará una aumento de la temperatura corporal y, por tanto, de la sudoración.

Pero, ¿estamos quemando más grasa cuando sudamos más? Es posible, pero debido a la actividad física y no por la temperatura corporal y el nivel de sudor excretado. Estas, a su vez, depende de otras variables, como el IMC (Índice de Masa Corporal) o la edad de la persona.

Esta circunstancia está relacionada con otro mito del deporte y la sudoración: entrenar con sudadera, o incluso con un impermeable o chubasquero, buscando una mayor temperatura y traspiración. Esta práctica no es recomendable, de hecho es contraproducente ya que puede provocar una rápida deshidratación.

Por lo tanto, un consejo a tener en cuenta es adecuar la ropa deportiva a cada circunstancia: un ambiente frío o caluroso, si el entrenamiento es exterior o interior, etc.

¿Qué hago entonces para perder más grasa?

Abandonar la vida sedentaria y realizar una actividad física moderada regular pero, sobre todo, llevar una dieta saludable. Esas son las claves para eliminar grasa y reducir peso.

Para bajar kilos lo mejor son los ejercicios aeróbicos: aquellos que requieren una intensidad moderada durante un tiempo prolongado. Por ejemplo: correr, nadar o montar en bicicleta entre 30 y 90 minutos.

La OMS recomiendo un mínimo de 150 minutos semanales de actividad física aeróbica moderada (aeróbic, natación, fútbol, voleibol, baloncesto, etc.).

Respecto a la alimentación, lo más importante es llevar una dieta equilibrada –recuerda que es mejor fraccionar la alimentación en cuatro o cinco tomas al día– basada en productos frescos y de temporada: frutas, verduras, legumbres y pescados. Además, se debe limitar el consumo de alimentos ricos en grasa e hidratos de carbono (azúcares).