Vivimos en una época en la que todos estamos hiperconectados: disponibilidad 24 horas a través del correo electrónico, del móvil, las redes sociales… Tener un tiempo a la semana para centrarnos en nuestro propio movimiento y pensamiento puede ser totalmente reparador tanto para nuestra salud física como mental.

Eso podemos conseguirlo gracias al yoga, una antiquísima disciplina basada en la fuerza, la flexibilidad y la respiración que nos reportará un montón de beneficios tanto para la salud mental como física, ya que se trata de un tipo de ejercicio físico que también tiene en cuenta el estado emocional. ¿Quieres conocer algunos de estos beneficios?

Según aseguran especialistas en yoga, apoyados por estudios realizados en diferentes centros médicos y universidades, su práctica asidua mejora la calidad de vida y puede aportar diferentes ventajas:

El plano físico:

Fortalece los huesos ayudando a prevenir enfermedades como la osteoporosis o la artrosis.

Hace que mejores tu flexibilidad y movilidad articular. ¿Trabajas todo el día sentado frente al ordenador? Prueba con el yoga para notar cómo los músculos se irán estirando con mayor facilidad.

Al tratarse de una actividad aeróbica, protege el corazón, ya que reduce la presión arterial y ralentiza la frecuencia cardiaca y por tanto reduce las posibilidades de que sufras una enfermedad cardiovascular.

Mejora la circulación y ayuda a la oxigenación de las células del cuerpo.

Verás cómo mejoran tu fortaleza y tu resistencia.

Te ayuda a disfrutar de tu propio movimiento.

Tonificar tu cuerpo si estás pensando en perder peso, te será más fácil si lo practicas.

Uno de sus beneficios más reconocidos: mejora tu postura corporal y es una estupenda manera de aliviar problemas de espalda.

Contribuye a reducir la inflamación y a mitigar los efectos de los dolores crónicos.

¿Estás embarazada? Existen clases con posturas adaptadas que te servirán para evitar contracciones musculares y controlar la respiración y el estrés.

En el plano psicológico:

La meditación que forma parte del yoga te ayuda a centrar tu atención en el presente y a alejar los pensamientos problemáticos, haciendo que te sientas con más energía y mejor ánimo después de practicarlo, ya que además estimula que liberes endorfinas.

Potencia la autoestima y la superación de los límites a través del reto de posturas que desafían tus posibilidades.

Te ayuda a combatir el insomnio y a dormir mejor a través de programas de yoga suave como el Hatha Yoga.

Agiliza la mente y aumenta la neuroplasticidad.

Combate enfermedades muy comunes en nuestros días como el estrés y la ansiedad a través de la respiración lenta y profunda.

Ayuda a reducir los síntomas de la depresión.

Hay un tipo de yoga para ti…

Hay múltiples variedades de yoga que se adaptarán mejor a cada persona según sus características o necesidades: Ashtanga (riguroso a nivel físico), Iyengar (es muy importante la alineación corporal), Kundalini (de movimientos lentos y más espiritual), Vinyasa (con movimientos rápidos y música), Anusara (basado en los principios filosóficos del tantra), Bikram (occidental y moderno), Hatha (el tradicional), etc.

Si además de apuntarte a clases de yoga para aprender esta técnica eres de los que te gusta practicar actividad física y meditación en casa, puedes servirte de aplicaciones como Daily Yoga (Android / iOS) o Yoga Guru (Android).