El pronóstico se repite cada año: chaparrones de polvorones, tormentas de turrones y vendavales de entremeses cargados de calorías. La Navidad es una época adorada por muchos, pero también puede ser una tortura para aquellos que quieren cuidar la alimentación y llevar una vida saludable.

Los excesos gastronómicos –en formas de comidas de empresa y cenas familiares- nos acechan en casa esquina. Pero no hay que renunciar a darse algún capricho si se compensa con un poco de deporte y una dieta equilibrada. Así que, ¡abre ese turrón, anda! 😉

Como ya hemos comentado anteriormente en Elige Cuidarte, lo mejor es llevar ya una rutina deportiva previa, así el cuerpo estará más predispuesto a quemar calorías más fácilmente cuando le pongas a trabajar. Además, no todos los días son señalados y  puedes aprovechar esos ‘descansos’ para compensar con una dieta sana (aférrate a las verduras, ensaladas y a carnes o pescados a la plancha) y ejercicio.

La mejor defensa es un buen ataque

¿Por qué esperar a que los kilos aparezcan? No les des motivos para visitar tu abdomen. Prepárate con estos sencillos consejos:

Un poco de ejercicio antes del banquete: Algunos estudios aseguran que un poco de ejercicio por la mañana (45 minutos son suficientes) reduce el apetito durante el día.

Evita ir en ayunas: Si acudes a la cena o comida navideña con el estómago vacío lo más probable es que acabes comiendo más de lo que necesitas (sabemos que tu cuñado te llena el plato de langostinos como si no hubiera un mañana, pero hay que controlarse).

¡No hay prisa! Sírvete pequeñas cantidades y mastica despacio, porque la comida seguirá ahí (aunque tu cuñado haga méritos para lo contrario :)).

No comas por los ojos: Selecciona un par de entrantes para probar y espera al plato principal. Sería una pena no terminarte el rico asado ha preparado tu suegra.

Nada de dulces entre horas. Parece obvio pero hay que evitar las tentaciones excesivamente calóricas entre horas. Lo mejor para matar el gusanillo es un picoteo sano (una manzana o un puñado de pistachos, por ejemplo).

Ojo con las bebidas: El alcohol y los refrescos son dos de las mayores fuentes de calorías. No pasa nada por tomar un par de copas de vino o  cava, pero lo mejor es que limites su consumo y tires de agua para hidratarte.

Ejercicios para que la Navidad no te pase factura

Como hemos señalado más arriba, es fundamental llevar una vida activa para esquivar los kilos de más. Si has seguido nuestros consejos seguro que no te resulta difícil estar preparado: puedes motivarte con alguna app deportiva y esta sencilla rutina de ejercicios caseros o lanzarte con algo más intenso (como el entrenamiento concurrente).

Aunque lo más sencillo es caminar o correr (de 30 a 60 minutos 4 días a la semana). Te proponemos esta rápida tabla de ejercicios Pre-Navidad:

Calentamiento (x2): 30” jumping jacks / 30” sentadillas / 30” plancha frontal / 30” plancha lateral (derecha e izquierda) / 30” burpees

Cardio (5′): remo, elíptica o bicicleta / 1′ carrera intensa + 1′ de caminata rápida. /

Fuerza (x15): Flexión brazos / Lunge piernas / Press mancuernas (biceps) / Fondos banca (tríceps)

Estirar (20” cada músculo)