A partir de los 4-6 meses los bebés ya pueden comenzar a tomar papillas de frutas para complementar su dieta. La fruta es muy saludable en la alimentación de los niños, ya que aporta vitaminas, minerales, fibra e hidratos, necesarios para que tengan un buen crecimiento y desarrollo.

¿Por qué frutas empezar? Las primeras frutas que se pueden introducir son las manzanas y las peras. Puedes comenzar con media porción de cada fruta, y asegúrate -durante tres días aproximadamente- que las digiere bien antes de añadir nuevas, porque si le das varias a la vez y alguna le provoca alergia no sabrás cuál es.

Una vez que acepte bien la pera y la manzana, se puede añadir plátano (mejor quitarle el corazón, ya que las fibras pueden ser indigestas para el bebé). Cuando acepte bien estas frutas ya se le puede añadir a la papilla zumo de una naranja. ¡Le encantará!

Hay que tener en cuenta que al principio no se le puede añadir galletas porque podrían provocar alergias alimentarias por el gluten que contienen. Habrá que esperar un poco más. Recuerda también que no se puede añadir azúcar ni miel.

Pasos para preparar una primera papilla de frutas

Lavar y pelar media pera y media manzana y partirlas en trozos.

Añadir un poquito de la leche que suele tomar el bebé para que le dé más dulzor.

Triturarlas bien hasta conseguir una textura suave.

Pequeños trucos para que las acepte bien

Añadir leche materna o de fórmula para que la acepte mejor.

Elegir fruta dulce y hervirla. Hasta el momento el bebé está acostumbrado al sabor dulce de la leche y a que esté caliente. Por eso, para que acepte mejor las frutas se puede preparar una compota de manzana o pera.

¿Cómo hacerla? Es muy sencillo: Pela la manzana o pera en trozos pequeños y cuécelos hasta que estén blandas. A continuación, tritura y añade unas cucharadas a la papilla o bien déjala enfriar y ofrécesela.

Añadir un cacito de cereal sin gluten para que le dé un toque de dulzor.

Empezar con raciones pequeñas y dejarle repetir si tiene más apetito.

A partir de los 6 o 7 meses ya se le puede añadir sandía, ciruelas, uvas… Eso sí, siempre de una en una para detectar posibles intolerancias o alergias. A partir de los 6 meses se podrán introducir dos o tres galletas. De todas maneras, el pediatra os irá dando las pautas de las frutas que podéis ir introduciendo a la papilla de vuestros hijos. Con estos consejos seguro que elaboras irresistibles papilla de frutas casera que encantarán a tu bebé.