La alimentación de niñas y niños es una de las mayores preocupaciones para las familias. La cosa se complica, además, cuando tienen actividades intensas en horario extraescolar, hay que darles algo para que merienden fuera de casa y queremos evitar las opciones de la bollería industrial o los snacks menos saludables.

Los tupper son una buena opción para que los peques lleven ‘comida real’ para recargar las pilas, pero no siempre son cómodos para unas criaturas en constante movimiento. Os ofrecemos cuatro ideas de meriendas nutritivas y sabrosas que los peques devorarán sin rechistar y sin necesidad de sentarse ante una tartera:

La versión mejorada del bocata de toda la vida

Durante décadas, millones de niños han recuperado fuerzas después del cole con bocadillos de pan blanco y embutido. Aunque es una opción ‘menos mala’ que el bollo o la bolsa de chuches, hoy sabemos que se puede mejorar… Merece la pena elegir un auténtico pan integral —es decir, cuyo ingrediente principal sea harina integral—, a poder ser de masa madre. Incluso podemos hacerlo en casa con ayuda de los propios niños y experimentar con harinas diferentes: trigo sarraceno, espelta, castaña, coco…

De los rellenos ‘clásicos’, el queso o el jamón pueden ser opciones ocasionales si podemos elegir variedades “reales”, es decir, un queso que haya fermentado —frente a sucedáneos industriales— o un verdadero jamón curado —frente a los embutidos reconstruidos a base de restos de carnes, féculas, agua y aditivos—. Un toque de salsa de tomate o aceite de oliva en el pan lo hará todavía más jugoso.

Para días más ‘golosos’, podemos hacer crema de cacao casera. Una opción fácil y rica se puede conseguir triturando en la picadora un plátano maduro, algunas avellanas y una pizca de cacao en polvo. Otras recetas muelen las avellanas hasta que se convierten en una pasta untuosa, gracias a sus deliciosas y saludables grasas insaturadas, y añaden cacao y azúcar, pero en este caso, el coste de las avellanas requiere más presupuesto y añadir azúcar le resta puntos saludables.

Gel energético ‘made at home’

Una forma saludable, ahorradora y deliciosa de aprovechar la fruta demasiado madura puede ser hacer compotas caseras. En general, cociendo a fuego muy lento la fruta y removiendo con frecuencia vamos a obtener compotas o purés (podemos darle un último triturado con la batidora) bastante dulces, no hace falta añadir más azúcar. Las opciones de sabores son inagotables, claro: toda la familia puede usar su imaginación y pensar nuevas mezclas.

Para que niñas y niños puedan llevarla y consumirla con facilidad fuera de casa, existen en el mercado pequeñas cantimploras de silicona con boquilla que son fáciles de lavar y reutilizar. Aunque es preferible que coman la fruta entera, esta variación puede ser una forma ocasional y divertida de cambiar y aprovechar la fruta algo pasada.

Bolsita con frutos secos…

Si lo que queremos es que lleven cómodamente la merienda en un bolsillo, las bolsitas con zip son un pequeño universo en el que caben muchas ideas sanas y ricas. Posiblemente, una de las opciones más apreciadas sea una mezcla de frutos secos; es mejor si las preparamos en casa usando varios tipos de frutos secos sin freir y sin sal. Para darle un toque extra, podemos añadir trocitos de chocolate negro que podemos picar en casa con un cuchillo, o frutas secas, como uvas pasas, orejones, arándanos secos o las cada vez más habituales frutas deshidratadas: plátano, manzana, piña, mango…

También podemos hacerlas en casa: pela y corta en rodajas muy finas un par de manzanas; colócalas separadas en una rejilla con papel de horno; calienta a temperatura muy suave (50-55 ºC). Dales la vuelta cada 20 o 30 minutos. El proceso puede durar varias horas, ten paciencia.

Barrita energética de comida real

En lugar de las barritas crujientes industriales, a menudo con exceso de azúcar y otros aditivos, ¿qué tal hacer vuestras propias barritas caseras? Es fácil, rápido y divertido para que los propios peques participen: en una picadora de alimentos vierte dátiles sin hueso u otras frutas ‘pasas’ y pica fuertemente hasta que se forme una masa espesa y pegajosa; añade frutos secos picaditos al gusto y, quizá, cacao puro en polvo. Obtendrás una masa muy espesa, como plastilina, que podrás aplastar, moldear y cortar con forma de barrita. Envuelve en film transparente y tendrás un combustible sano, potente y de bolsillo.

Trufas o ‘bits’ de cacao

Usaremos la misma base que para las barritas anteriores: dátiles sin hueso, higos secos, uvas pasas, orejones u otras frutas pasas similares trituradas en la picadora hasta obtener una pasta densa. Añadimos algunos frutos secos picaditos, como almendras o avellanas. A continuación, tomamos porciones con una cuchara y, con las manos húmedas, vamos dando forma de bolitas. Finalmente, podemos rebozar en cacao en polvo, para obtener una trufa ‘healthy’ o en coco rallado o en almendra o avellanas molidas. Podemos envolverlas individualmente con film transparente o meter varias en una bolsita con zip.