La alimentación es una de las grandes batallas del día a día de las mamás y papás. Que los peques ingieran una ración de nutrientes diaria adecuada y saludable –sobre todo si están en edad de pegar el estirón– es una preocupación constante, más aún cuando delante tienen platos que nos les hacen gracia, generalmente verduras o pescado, y suelen dejarlos a medias.

Es entonces cuando surgen las dudas: ¿Habrá comido lo suficiente? ¿Debo obligarles a terminar? ¡Cuidado porque entramos en terreno pantanoso! Recuerda que los expertos desaconsejan obligarles a comer ya que genera rechazo y acaban percibiéndolo como algo negativo. Lo mismo ocurre con las recompensas o castigos por acabar con ciertos platos. Evitarlo es lo mejor.

Pero, ¿cómo hacer para que los peques no rechacen las verduras? Con un poco de ‘magia’ 😉 Al igual que los magos distraen con una mano para sacar el conejo de la chistera, en nuestro caso vamos a ‘engañarles’ con pequeños trucos para camuflar las verduras en los platos.

Abracadabra: ¡Espaguetis de calabacín!

Presentar las verduras y hortalizas de forma original es una buena estrategia para que se acostumbren a su sabor y textura. Por ejemplo, como a la mayoría les encanta la pasta, unos originales espaguetis de calabacín les predispondrá a que les guste. Además, es una verdura básica en los primeros purés, así que ya deberían estar acostumbrados a su sabor.

Para hacerlos necesitarás un cortador en espiral, o un pelador en Y (con un cuchillo para afinar el corte). Se pueden hacer salteados, cocidos o al vapor. Si quieres ir poco a poco puedes mezclarlos con espaguetis integrales para enmascararlos aún más; y si ya estás en otra fase prueba a incorporar más verduras, como zanahoria, calabaza o remolacha.

Dos buenas opciones: espaguetis de calabacín a la carbonara o con tomates cherry y queso fresco. Para rizar el rizo puedes acompañarlos con una salsa de pimiento. También son buenas alternativas hacer palitos al horno o tortilla.

Coliflor: Nuggets por aquí, ‘arroz’ por allá

El arroz también suele chiflar a los peques. Podemos simular su textura con verduras como la coliflor o brócoli. Solo tienes que sacar a pasear el rallador para obtener una rica base para un plato atractivo: ¡a ver qué opinan de un falso cous-cous de coliflor con verduras!

Si la coliflor suele causar rechazo por su fuerte olor, seguro que la cosa cambia cuando se la presentes en unos divertidos nuggets de coliflor. Si los aderezas con especies digestivas (comino, laurel, jengibre o hinojo) disminuirán las flatulencias.

Hummus: palabra mágica para que coman más verdura

Es otro método para incorporar más verduras ‘de incognito’ en los platos de los peques. Si tu peque usa los guisantes como munición para su catapulta-cuchara prueba con un delicioso  hummus de guisantes. Puedes darle otro toque incorporando legumbres (garbanzos). En este sentido, las hamburguesas vegetales también son un buen recurso para introducir verduras de temporada en su alimentación: ¿qué tal unas hamburguesas de berenjena?