Los peques de la casa necesitan nutrientes para su crecimiento y una dieta sana favorecerá que tengan una buena salud toda la vida. Para ello, nada mejor que verduras que aportan vitaminas A y C, fibra, ácido fólico, minerales como el hierro y el calcio, hidratación, etc.

De hecho, lo recomendable es tomar 5 piezas de frutas y verduras al día. Aunque existen niños con buen apetito y a los que les encanta probarlo todo, hay otros más “perezosos”. Intenta acostumbrarlos a consumir hortalizas y verduras no sólo como guarnición, sino también como plato base. ¿Y qué trucos puedes “sacarte de la manga”?

Apuesta por la variedad

Si has probado mil veces con las judías verdes y no hay manera, inténtalo con purés, cremas -más suaves y fáciles de comer para los niños-, sopas… También puedes optar por rebozar las verduras alguna vez. ¿Qué tal la coliflor?

Juega con los colores y los sabores

Hay verduras con sabores más dulces: calabaza, calabacín, zanahoria o guisantes, que pueden ser más agradables para los niños. Además, con los peques funciona muy bien la teoría de “comer con los ojos”, así que presentarles alimentos de colores llamativos también puede ayudarte a que coman. ¿Qué tal un menú de colores diferentes para cada día?

¡Camuflaje!

Hasta que aprendan a comer por sí mismos de todo, puede ser una buena opción ocultarles las verduras en croquetas, pasta de colores, lasaña, pizza, brocheta, quiche… Es decir, en aquellos platos que se comen sin protestar. ¿Algunas ideas? Tortilla con espinacas, croquetas de verduras y queso, pizza con champiñones, macarrones con salsa de tomate natural

Todos a jugar

Es la actividad favorita de un niño, así que si conseguimos que se divierta también a la hora de comer mejor que mejor. Hay padres que prueban a crear diferentes formas de animales, caras, etc. con los ingredientes de los platos. ¿Habías pensado alguna vez en una oruga de tomate o en un brócoli-árbol?

Llévalos de compras

Además de pasar más tiempo juntos, no hay nada más efectivo para que se involucren en una alimentación sana que hacer la compra juntos. Él mismo podrá seleccionar en el mercado qué verdura le gusta más, aprender a distinguir productos, averiguar cuáles son los de temporada, pesar las hortalizas…

Cocina en equipo

Tu hijo se lo pasará en grande si le propones ser tu “minichef” y le encantará la idea de poder comer lo que él mismo ha cocinado. Enséñale por ejemplo cómo sube un soufflé de verduras en el horno. ¿Quieres ideas de recetas para cocinar en familia? Aquí encontrarás varias como un cohete de berenjena.

Sí a la decoración

Como complemento al cocinado, puedes probar a que te ayuden a poner la mesa con cubiertos y platos divertidos, con un mantel que les haga gracia, con un vaso de colores especial para ellos.

Da ejemplo

Los niños funcionan por imitación, así que quizá el paso más importante para que coman verduras es que te vean a ti haciéndolo. Sólo así se convertirán en tu “pequeño padawan”.

En BM Supermercados encontrarás todo tipo de verduras frescas, en menestra, en crema, en sopa… para alimentar bien a tus hijos.