Incluir el reciclaje en los juegos de los niños es una forma de educarles ya desde pequeños en el respeto hacia el medioambiente. Podemos fabricar nuestros propios juguetes reutilizando objetos que ya no usamos, así nos divertiremos utilizándolos una vez terminados, pero también mientras los creamos. Aquí van algunas ideas que podremos poner en práctica este verano.

Barcas ecológicas

Cuando vamos a la playa y a la piscina qué mejor que llevarnos con nosotros unos pequeños barcos con los que poder entretenernos en el agua. Para la base podemos utilizar bricks de leche, botes de champú, corchos o incluso estropajos. Para la vela te servirá algo de cartón, goma eva o tela. Aquí podéis consultar diferentes opciones.

Frisbees

Otro divertido entretenimiento en las actividades al aire libre son los frisbees, perfectos para la playa o la montaña. Recopila platos desechables de cartón o plástico, hazles un agujero en el centro, únelos de dos en dos y decóralos. Puedes utilizar rotuladores, acuarelas, purpurina,… deja volar tu creatividad.

Bolos

Para fabricar los bolos necesitaremos 6 u 8 botellas de plástico del mismo tamaño, que decoraremos a nuestro gusto. Y para la bola solo necesitarás papel de plata, así que vete guardando ya el envoltorio de los bocadillos de la merienda. Este juego es ideal para llevártelo al parque.

Palitos de helado

Es en verano cuando más helados y polos consumimos y por eso, debemos guardar los palos de madera. Cuando llegue el invierno te vendrán muy bien para todo tipo de manualidades: marcos de fotos, joyeros, portalápices, marionetas, puzzles, etc.

Conchas de mar

¿A qué niño no le gusta ir en busca de conchas a la playa? Al igual que con los palos de helados, te recomendamos que las guardes. Te servirán para decorar marcos, cajas… lo que se te ocurra. También puedes hacerte joyas (collares y pulseras), todo lo que necesitas es un pequeño taladro para hacer un agujero sobre ellas y una cuerda fina por la que introducirlas. Las piedras también te servirán, si las pintas puedes crear verdaderas obras de arte.

Ambientadores naturales

Aprovecha las escapadas al campo para hacer ambientadores naturales. Recoge algunas ramas de plantas olorosas (espliego, romero, jazmín,…) y colócalas dentro de una pequeña bolsa de tela.