Si ya tienes dominada la técnica para hacer una mayonesa sin que se corte, te proponemos practicarla con una variante que los alérgicos o intolerantes al huevo agradecerán: puedes sustituir el huevo por leche para hacer una deliciosa mayonesa (también llamada lactonesa) en la que no echarás en falta este ingrediente.

También puedes dar rienda suelta a tu imaginación utilizando diferentes tipos de bebidas vegetales (de soja, de avena, de almendras…), como alternativa para los intolerantes a la lactosa, o aderezar la emulsión con especias y hierbas aromáticas.

Ingredientes

200 ml de leche a temperatura ambiente

200 ml de aceite de oliva virgen extra (mejor con la variedad arbequina)

Sal

Vinagre (o zumo de limón)

Preparación

La preparación es exactamente la misma que la mayonesa tradicional a base de huevo. No obstante, hay que tener presente que sin este ingrediente es más inestable.

Añadimos un vaso pequeño de leche en un bol y batimos bien mientras incorporamos aceite de oliva virgen extra. El truco para lograr un correcto emulsionado de la leche y el aceite es añadir este último poco a poco: derramando apenas un hilo mientras batimos con energía.

Continuamos batiendo con fuerza hasta que cuaje la mezcla y añadimos una pizca de sal y un chorrito de vinagre (también vale una cucharadita de zumo de limón). Seguimos mezclando un poco más hasta lograr la untuosidad o textura deseada. ¡Así de fácil!