Preparación

La anchoa es uno delicioso pescado azul repleto de nutrientes, en especial ácidos grasos Omega 3 y proteínas de gran valor biológico. Es recomendable congelar el pescado un mínimo de 48 horas antes de consumirla para evitar el anisakis.

Una vez hecho esto, para limpiar las anchoas correctamente simplemente hay que seguir estos pasos: retirar la cabeza y las vísceras; abrirla por la mitad (en forma de libro) y quitar la espina central o raspa.

Para acabar se pasa debajo de un chorro de agua fría y ya estaría lista para cocinar. Un truco para que suelten toda la sangre es sumergir las anchoas unos 15-20 minutos en un bol con agua con hielo.