Conservar frutas y verduras durante varios días no siempre resulta tarea fácil. Sin embargo, hay algunos trucos de conservación que nos permitirán prolongar la vida de estos alimentos. Es muy importante conocer las peculiaridades de cada fruta y cada verdura para evitar que se estropeen antes de lo previsto. Te lo agradecerá el bolsillo y también el paladar.

No mezclar

Un frutero con piezas variadas de fruta es de lo más atractivo, pero ¡ojo!, porque no conviene juntarlas todas. Las manzanas, por ejemplo, producen gas etileno, lo que puede acelerar la maduración de otras frutas y verduras haciendo que se estropeen antes.

Otro producto que conviene mantener lejos del resto de alimentos son las patatas puesto que absorberán la humedad de los productos que estén a su lado.

Y la lechuga mejor mantenerla alejada de cualquier fruta porque estas pueden hacer que se deteriore.

Fuera y dentro de la nevera

No todos los alimentos necesitan el frío de la nevera. Por extraño que parezca, las bajas temperaturas estropean algunas frutas y verduras. Es el caso del ajo que se conserva muy bien en un lugar fresco y oscuro, donde puede durar semanas. Las cebollas tampoco necesitan nevera, a no ser que estas estén ya cortadas. Si partimos una cebolla debemos envolver la pieza sobrante en papel film y guardarla en frío.

Los tomates tampoco son muy amigos del frío, a temperatura ambiente se mantienen más sabrosos mientras que al guardarlos en la nevera estaremos frenando su proceso de maduración y, como consecuencia, se quedarán blandos y perderán sabor.

Las patatas y los boniatos nunca deben meterse en la nevera. Son tubérculos que se desarrollan bajo la tierra, que una vez recolectados sigue siendo un organismo vivo, por eso debemos mantenerlos en lugares secos y oscuros.

También los cítricos pueden aguantar en buen estado fuera de la nevera. Naranjas, mandarinas, pomelos, limones… estarán más jugosas a temperatura ambiente.

Lavar o no lavar

Es recomendable lavar la verdura y la fruta antes de su consumo, pero si no tenemos intención de consumirla al momento mejor conservarla tal y como la hemos comprado, puesto que al lavarla estaremos acelerando el proceso de descomposición.

Si tienen algo de tierra podemos pasarles un paño seco o sacudirlas pero mejor evitar que pasen por agua antes de lo conveniente.

Congelar antes de tirar

Si tenemos gran cantidad de verduras y frutas tenemos que intentar ser previsores y congelar antes de que se nos estropee. El congelado no es solo para las carnes y los pescados, también podemos congelar frutas y verduras troceadas. Siempre está en nuestras manos evitar el desperdicio de alimentos.