Si alguna vez has intentado freír cualquier alimento sin utilizar aceite, con el objetivo de intentar reducir los niveles de grasa del plato que estabas preparando (aunque ya sabemos que un poco de aceite de oliva es saludable), lo más seguro es que hayas vivido esa odiosa experiencia: ¡se te ha pegado y tienes que sacar el estropajo de paseo para quitar los restos!

No obstante hay un sencillo truco para evitar este engorro: usar papel vegetal o de horno. Con este elemento, tan útil como usado en repostería, podrás cocinar pescado sin aceite; en su propia grasa, lo que le da un toque más natural y delicioso.

Preparación

En primer lugar, hay que elegir unas buenas piezas de pescado azul o blanco. Pide consejo a los profesionales de las pescaderías de BM Supermercados, ¡estarán encantados de ayudarte!

Una vez en casa, y antes de ponerlos en la sartén, realiza dos o tres cortes transversales en la piel del pescado. Así se evitarás que se deforme con el calor y será más fácil que suelte la grasa.

Adapta el papel de horno al tamaño de la sartén y colócalo sobre ella.

Una vez caliente la superficie, ponemos el pescado por el lado de la piel.

Dejamos que el pescado se haga en su propio jugo y el papel evitará que se adhiera a la superficie de la sartén.